domingo, 9 de marzo de 2014

PRINCE KROPOTKIN´S GHOST [El fantasma del Príncipe Kropotkin], Melanie Killen y Marina Cords, Scientific American, 2002


[A continuación agrego la traducción que he elaborado de un breve artículo sobre ciertos cambios que se observan en las investigaciones de psicología del desarrollo y en el campo de la primatología. Aunque es un artículo de hace varios años, me parece que hace una buena introducción a las discusiones que en el campo de la psicología se hacían respecto nuestra supuesta naturaleza humana agresiva. El texto señala el inicio de un visión escéptica respecto a la idea, dominante en esos años, de que los seres humanos tenemos la tendencia a reaccionar de forma agresiva en momentos conflictivos].

AMERICAN
Scientist
Vol. 90, # 5, Septiembre-Octubre, 2002, pp. 208


El fantasma del Principe Kropotkin


Melanie Killen y Marina Cords

(traducción de Ricardo Laviada)

Con toda la violencia en el mundo, es natural preguntarse, como Pat Shipman hizo recientemente en estas páginas (Macroscopio, noviembre- diciembre de 2001), si la agresión está profundamente arraigada en la naturaleza humana. Tal vez lo está. Sin embargo,  vamos a  argumentar que las inclinaciones agresivas de los humanos se equilibran con las tendencias igualmente fuertes a cooperar unos con otros - un argumento que el príncipe Piotr Kropotkin hizo hace un siglo en Ayuda Mutua, un estudio de las sociedades altruistas. Este punto de vista contrasta con gran parte del pensamiento actual sobre el tema, que presupone que la violencia humana tiene profundas raíces biológicas. Los biólogos moleculares han, por ejemplo, tratado de identificar los genes que controlan la agresión en los ratones suponiendo que mecanismos similares operan en los seres humanos. De hecho, los científicos han tratado, en muchas ocasiones, de explicar las tendencias más salvajes de la gente haciendo comparaciones con animales, sobre todo desde que Konrad Lorenz (un zoólogo austríaco ganador del Premio Nobel) teorizó sobre las raíces evolutivas de tal comportamiento en su obra clásica de 1966: Sobre la agresión .

La visión de Lorenz era que la agresión es un rasgo inevitable del carácter para la mayoría de las criaturas debido a que es funcional: una disposición combativa ayuda a los hombres a adquirir recursos y permite a las mujeres proteger a sus crías. Guiados por la suposición de que la agresión es un instinto animal básico, Lorenz y los que siguieron sus pasos aplicaron con facilidad dicho principio en la explicación del comportamiento de hombres y mujeres. Los numerosos actos violentos que aparecen en los titulares de la prensa parecería que confirman esas suposiciones.

Afortunadamente y, en contra de las ideas predominantes, hay ahora una gran cantidad de trabajo sobre el desarrollo psicológico de los niños que sugiere lo contrario. Esta investigación demuestra que los niños no recurren automáticamente a la agresión cuando surgen conflictos entre ellos. En cambio, suelen utilizar una serie de estrategias para prevenir, mitigar y resolver la discordia y, de este modo, aminorar los efectos en sus relaciones sociales.

Los psicólogos del desarrollo que han destacado tal comportamiento no están tratando de convencer a nadie de que las relaciones entre los niños son completamente pacíficas. Ellos tratan de hacer comprender que el conflicto no es sólo un aspecto perturbador de la vida social (que es como la agresión ha sido comprendida en muchas ocasiones). Por el contrario, el conflicto tiene el potencial de ayudar a los niños, porque les puede proporcionar la oportunidad de tomar el punto de vista de los demás, y así negociar y construir por sí mismos los conceptos de justicia e igualdad.

Negociadores Naturales

Como ejemplo de las habilidades sociales de los niños, considérense los resultados de una investigación que una de nosotras (Killen) condujo con Elliot Turiel de la Universidad de California, Berkeley. Para el estudio, llevamos a  tres niños de 4 años a un cuarto para jugar, los dejamos solos durante 15 minutos mientras una cámara grababa sus interacciones. Algunas de sus conversaciones fueron reveladoras :

Ruth: [Sosteniendo dos muñecos de juguete] Hey, quiero el muñeco verde. ¿Qué tal si intercambiamos? Aquí, puedes quedarte con éste . [Ruth le da un muñeco azul a Michael] Y yo puedo tener el verde. ¿Te parece bien? [Ruth alcanza el muñeco verde que Michael sostiene].

Michael: [Se aferra al muñeco verde ] ¡No! Ya hicimos un intercambio. Quiero éste. Lo quiero ahora, tu ya tienes el tuyo.

Lily: Hey, ambos pueden tener mis cucharas, si quieren. [Lily muestra sus cucharas  a Michael y Rut].

Ruth: No, quiero el muñeco verde.

Michael: [Se coloca encima de sus juguetes ] No voy a intercambiar ninguno de los míos.

Lily: [Cantando ] No voy a intercambiar ninguno de los míos.

Ruth: [ Cantando ] No voy a intercambiar ninguno de los míos.

Lily: Bueno, eso no es justo  porque no tengo ningún muñeco.

Michael: [A Ruth] Dále un muñeco a ella.

Ruth: Pero tu tiene tres y ella no tiene ninguno y yo tengo uno. Eso no es justo.

Lily  Sí, porque no tengo ninguna.

Ruth: [A Michael] ¿Sabes qué? Si me das el verde, yo le doy a ella el rojo y así todos tendremos uno, ¿te parece?

Michael: Bueno, si no me das el rojo entonces no te voy a invitar a mi fiesta de cumpleaños.

Lily: Pero yo no tengo ningún muñeco.

Ruth:  [A Lily] Bueno, te voy a dar a este, y voy a tomar este de Michael y así todos vamos a tener uno, ¿de acuerdo?

Michael: [Le da el muñeco naranja a Ruth] Está bien, pero podemos intercambiar mañana de nuevo?

Ruth: [Canta] ¡Fiesta de cumpleaños! [Ruth toma el muñeco naranja de Michael y le da el rojo a Lily]

Lily: [Canta ] ¡Fiesta de cumpleaños!

Michael: [Canta] ¡Fiesta de cumpleaños!

Este fragmento revela algunas de las complejidades de las capacidades sociales y morales de los niños pequeños, mismas que a menudo los adultos subestiman. Lily, Ruth y Michael mantienen el flujo de la interacción con sugerencias de colaboración ("Vamos a intercambiar"), justificaciones morales ("Eso no es justo porque..."), apelación a terceras personas ("Hey, ambos pueden tener mis cucharas"), compromisos (los niños recibieron un juguete diferente al que originalmente solicitaron), rituales convencionales (cantan), reclamos de propiedad ("ya lo tienes"), amenazas ("no te voy a invitar a mi fiesta de cumpleaños") y propuestas de negociación ("¿te daré éste y me quedo con aquél? "). Aunque los niños a veces promovieron sus propios intereses, también se esforzaron en hacer que las cosas funcionaran en el grupo.

¿Son Ruth, Lily y Michael un caso anómalo? Después de examinar más de 2.000 conversaciones entre niños que jugaban sin adultos presentes, encontramos que las frases más comúnmente pronunciadas no eran órdenes o insistencias. Muy a menudo escuchamos expresiones de colaboración, que definimos como intercambios en los que un niño hace una sugerencia o negocia con los otros.

Es significativo que, cuando observamos a los mismos niños jugando en la presencia de un maestro, la cantidad de este toma y daca disminuye dramáticamente. En vez de negociar sus diferencias, los niños apelaron a la intervención del adulto, exigiendo que el adulto intervenga o simplemente dejaron el asunto en el olvido. Es claro que los niños pequeños tienen maneras de evitar o resolver los conflictos, pero en la mayoría de los kinders rara vez se les concede la oportunidad de ejercer dichas habilidades, tal vez porque sus profesores suponen que si existen diferencias y se les deja solos, terminarán por actuar de acuerdo con sus instintos animales agresivos.

Creemos que los niños son inherentemente más sociales que eso. Por supuesto, es muy difícil separar la naturaleza básica de los niños de aquello que los adultos les han enseñado. Como señalan muchos padres, han pasado horas y horas ayudando a sus niños pequeños a que aprendan a compartir y a esperar su turno. Es de suponer, que algo de ese entrenamiento ha influido en el desarrollo de sus habilidades sociales. Pero ¿hay alguna evidencia de que tales formas positivas de interacción social no son, estrictamente hablando, un producto de la intervención de los adultos? Uno no puede, después de todo, examinar a los niños que se les ha negado tal tutoría. Resulta ahora que los primatólogos han proporcionado una pieza faltante en el rompecabezas: observaciones del mundo natural sugieren que, de hecho, hay una base biológica en nuestras predisposiciones sociales.

Así como los niños están a menudo en conflicto sobre la forma en que van a jugar juntos, así también sucede con los miembros de un grupo típico de primates no humanos. Estos animales tienen regularmente desacuerdos sobre lo que van a ver con quién y cuándo, o acerca de adónde irán después. Y estos primates, al igual que los niños, tienen diversas técnicas para evitar o desactivar las tensiones que surgen en su vida común.

Reconciliación Primate

Específicamente, ¿qué han demostrado los primatólogos? Comenzando con observaciones oportunas, en la década de 1970, de chimpancés rivales intercambiando abrazos, besos y otros gestos de amabilidad, aparentemente de reconciliación, después de una riña, primatólogos dirigidos por Frans de Waal, de la Universidad Emory ampliaron el estudio del manejo de conflictos mediante la realización de observaciones sistemáticas de los eventos que siguieron a los estallidos de agresión.

Estos trabajadores encontraron que los adversarios regularmente se buscan para tener algún tipo de encuentro amistoso apenas unos minutos después de una pelea. Cuidadosas observaciones y experimentos han puesto de manifiesto cómo estas reuniones restauran las relaciones amistosas y reducen la ansiedad que los rivales suelen sentir como consecuencia de una pelea. Estos estudios, también han mostrado que los primates tienen muchas maneras de prevenir los conflictos agresivos y reducir al mínimo sus efectos. Como las personas, estos animales pueden adoptar convenciones de diversos tipos para evitar disputas, incluso antes de que estallen. En muchas especies de primates, un individuo poderoso del grupo tiene prioridad sobre los demás en el sitio donde se alimentan: cuando se acerca el miembro dominante, un subordinado simplemente se levantará y retirará, sin protestar. En otras situaciones, la regla aplicable es "el que encuentra se queda la mayor parte" [Finders Keepers]. Si un subordinado lleva un objeto deseable, puede mantenerlo sin oposición de los miembros más poderosos de su grupo.

Así, esta investigación ha puesto de manifiesto la variedad de mecanismos que los primates tienen para mantener la relativa paz dentro de sus filas. Este trabajo también ha estimulado el análisis de capacidades similares de pacificación en nuestra especie. Los psicólogos del desarrollo, que están al tanto de los informes acerca de nuestros parientes más cercanos, los monos y los simios, comenzaron a prestar más atención a las reuniones de reconciliación después de los conflictos y, como era de esperar, encontraron el mismo fenómeno en los escolares. Por ejemplo, en una comparación transcultural entre niños de Rusia, Estados Unidos, Italia, Suecia y Kalmyk, Marina Butovskaya y sus colaboradores en la Universidad Estatal Rusa de Humanidades en Moscú recientemente mostraron que los jóvenes son capaces de una amplia gama de formas de hacer las paces después del conflicto. Ellos pueden, por ejemplo, ofrecer compartir algo o abrazarse, cantar rimas de reconciliación o involucrar a terceros para mediar sus diferencias.

Estos resultados no han sorprendido a los primatólogos, que ya han abandonado sus prejuicios simplistas acerca de ciertos "instintos " agresivos que Lorenz había hecho famosos. Tal vez es el momento para que otros abran sus mentes y, de este modo, reconsideren la validez o aplicabilidad de la visión de Lorenz acerca de las personas.

Original en inglés en la siguiente dirección:

martes, 14 de enero de 2014

Prehistoria, José Emilio Pacheco

PREHISTORIA

1

En las paredes de esta cueva
pinto el venado
para adueñarme de su carne,
para ser él,
para que su fuerza y su ligereza sean mías
y me vuelva el primero
entre los cazadores de la tribu.


En este santuario
divinizo las fuerzas que no comprendo.
Invento a Dios,
a semejanza del Gran Padre que anhelo ser
con poder absoluto sobre la tribu.


En este ladrillo
trazo las letras iniciales,
el alfabeto con que me apropio del mundo al simbolizarlo.
La T es la torre y desde allí gobierno y vigilo.
La M es el mar desconocido y temible.


Gracias a ti, alfabeto hecho por mi mano,
habrá un solo Dios: el mío.
Y no tolerará otras deidades.
Una sola verdad: la mía.
Y quien se oponga a ella recibirá su castigo.


Habrá jerarquías, memoria, ley:
mi ley: la ley del más fuerte
para que dure siempre mi poder sobre el mundo.


2


Al contemplar por vez primera la noche
me pregunté: ¿será eterna?
Quise indagar la razón del sol, la inconstante
movilidad de la luna,
la misteriosa armada de estrellas
que navegan sin desplomarse.


Enseguida pensé que Dios es dos: 
la luna y el sol, la tierra y el mar, el aire y el fuego.
O es dos en uno:
la lluvia / la planta, el relámpago / el trueno.


¿De dónde viene la lumbre del cielo?
¿La produce el estruendo? ¿O es la llama
la que resuena al desgarrar el espacio?
(como la grieta al muro antes de caer
por los espasmos del planeta siempre en trance de hacerse).


¿Dios es el bien porque regala la lluvia?
¿Dios es el mal por ser la piedra que mata?
¿Dios es el agua que cuando falta aniquila
y cuando crece nos arrastra y ahoga?


A la parte de mí que me da miedo
la llamaré Demonio.
¿O es el doble de Dios, su inmensa sombra?


Porque sin el dolor y sin el mal
no existirían el bien ni el placer,
del mismo modo que para la luz
son necesarias las tinieblas.


Nunca jamás encontraré la respuesta.
No tengo tiempo. Me perdí en el tiempo.
Se acabó el que me dieron.


3


Ustedes, los que escudriñen nuestra basura
y desentierren puntas
de pedernal, collares de barro
o lajas afiladas para crear muerte;
figuras de mujeres en que intentamos
celebrar el misterio del placer
y la fertilidad que nos permite seguir aquí contra todo
—enigma absoluto
para nuestro cerebro si apenas está urdiendo el lenguaje—,
lo llamarán mamut.
Pero nosotros en cambio
jamás decimos su nombre:
tan venerado es por la horda que somos.


El lobo nos enseñó a cazar en manada.
Nos dividimos el trabajo, aprendimos:
la carne se come, la sangre fresca se bebe,
como fermento de uva.
Con su piel nos cubrimos.
Sus fi losos colmillos se hacen lanzas
para triunfar en la guerra.
Con los huesos forjamos
insignias que señalan nuestro alto rango.


Así pues, hemos vencido al coloso.
Escuchen cómo suena nuestro grito de triunfo.


Qué lastima.
Ya se acabaron los gigantes.
Nunca habrá otro mamut sobre la tierra.


4


Mujer, no eres como yo
pero me haces falta.


Sin ti sería una cabeza sin tronco
o un tronco sin cabeza. No un árbol
sino una piedra rodante.


Y como representas la mitad que no tengo
y te envidio el poder de construir la vida en tu cuerpo,
diré: nació de mí, fue un desprendimiento:
debe quedar atada por un cordón umbilical invisible.


Tu fuerza me da miedo.
Debo someterte 
como a las fi eras tan temidas de ayer.
Hoy, gracias a mi crueldad y a mi astucia,
labran los campos, me transportan, me cuidan,
me dan su leche y hasta su piel y su carne.


Si no aceptas el yugo,
si queda aún como rescoldo una chispa
de aquellos tiempos en que eras reina de todo,
voy a situarte entre los demonios que he creado
para definir como El Mal cuanto se interponga
en mi camino hacia el poder absoluto.


Eva o Lilit:
escoge pues entre la tarde y la noche.

Eva es la tarde y el cuidado del fuego.
Reposo en ella, multiplica mi especie
y la defiende contra la gran tormenta del mundo.


Lilit, en cambio, es el nocturno placer,
el imán, el abismo, la hoguera en que ardo.
Y por tanto la culpo de mi deseo.
Le doy la piedra, la ignominia, el cadalso.


Eva o Lilit: no lamentes mi triunfo.
Al vencerte me he derrotado.

miércoles, 8 de enero de 2014

Más que una bibliografía secundaria, obras que perfilan una biografía intelectual

Lista de libros de entrevistas a autores de ciencias sociales y filosofía
Elaborada por Ricardo Laviada
1/1/2014

Existe, algo así como, un género de libros que no son tan conocidos o a los que, creo, no se recurre mucho, se trata de las obras en las que se entrevista a pensadores o autores importantes de las diferentes disciplinas y/ o campos de estudio, particularmente en las ciencias sociales y las humanidades. Considero que pueden ser de gran utilidad como puerta de entrada a los principales planteamientos y conceptos de dichos autores. Tienen la virtud de mostrar la relación entre las ideas con los aspectos biográficos, de manera que es más fácil entender las situaciones que dieron origen a los textos publicados y a las teorías e investigaciones presentadas. Además son una vía para la comprensión de los contextos institucionales, sociales y teóricos relacionados con un campo intelectual, o varios, que rodearon las investigaciones del personaje en cuestión. A partir de tales entrevista es posible ubicar una obra en relación con otros trabajos del mismo individuo. El género mencionado nos ofrece, también, la oportunidad de presenciar cómo un investigador explica sus conceptos, cómo responde a algunas de las críticas que se le han hecho o cómo resuelve algunas dudas que, seguramente, son parecidas a las que nos surgen a nosotros. Un buen entrevistador sugiere conexiones y problemas que obligan al autor a ir más allá de lo que ha expresado en sus obras; lo que a su vez, permite sacar a la luz las motivaciones más profundas relacionadas con sus intervenciones. Tal vez hay muchos libros en los que se incluyen entrevistas o se publican entrevistas en revistas, sin embargo, en este caso, se trata de libros que se conforman a partir de varias entrevistas a un mismo autor y que buscan profundizar, muchas veces, en toda la carrera académica, intelectual y política de un investigador. Por eso es que no se trata de "bibliografía secundaria" sino que son obras complementarias a lo que se ha publicado por alguien hasta el momento. Son obras colaborativas, debido a que entrevistador/es y entrevistado participan en la construcción del texto que es producto de un diálogo, mismo que, seguramente, pasa por un trabajo de edición, no solo de transcripción, al que se agregan citas, notas, y en donde se hacen correcciones. Las entrevistas, sin perder su carácter espontáneo, son resultado de un proceso de lectura e investigación, todo dependerá del profesionalismo de quien se trate.
Las publicaciones de este tipo estimulan la imaginación del lector, gracias a ellos es factible recrear el origen de un texto que, en ocasiones, se mira como algo acabado, separado del mundo histórico y personal que lo vio nacer. Favorecen la humanización de las obras al dejar ver su relación con lugares, momentos y personas concretas, mostrar sus límites y objetivos menos evidentes. A partir de las entrevistas uno puede seguir la pista a los debates que se generan en las ciencias sociales y las humanidades, observar como esas discusiones suceden en ámbitos locales e internacionales. No está de más decir que los libros de entrevistas frecuentemente se leen de forma ágil, porque se trata de una conversación y tienen un carácter dialógico que favorece una lectura sea menos árida. De cualquier forma, su lectura no sustituye el estudio de las obras centrales, se trata de un complemento que se parece a una plática imaginaria (o una clase) entre el lector y el autor.
A continuación incluyo algunas obras del género que conozco; por supuesto que hay muchas otras que se pueden ir agregando, recuerdo ahora, una de entrevistas a Gadamer, otras a Piaget, Lukács, etc. Habrá importantes ausencias que deberán ser analizadas. Son obras sobre autores del siglo XX.


Bauman, Zygmunt y Tester, Keith. 2002. La ambivalencia de la modernidad y otras conversaciones. Barcelona: Paidós
Beck, Ulrich. 2002. Libertad o capitalismo. Conversaciones con Johannes Willms. Barcelona: Paidós.
Borradori, Giovanna. 1996. Conversaciones filosóficas. El nuevo pensamiento norteamericano. W. O. Quine, D. Davidson, H. Putnam, R. Nozick, A. C. Danto, R. Rorty, S. Cavell, A. MacIntyre, Th. S. Kuhn. Santa Fé de Bogotá: Editorial Norma.
Bourdieu, Pierre y Wacquant, Loïc. 2005. Una invitación a la sociología reflexiva. Argentina: Siglo XXI. [Hay una edición anterior, con algunas diferencias: Respuestas. Por una antropología reflexiva. México: Grijalbo].
Castoriadis, Cornelius. 2007. Democracia y relativismo. Debate con el MAUSS. Madrid Trotta.
Charbonnier, Georges. 2006. Entrevistas con Claude Lévi-Strauss. Buenos Aires Amorrortu.
Eliade, Mircea. 1980. La prueba del laberinto. Conversaciones con Claude-Henri Rocquet. Madrid: Ediciones Cristiandad.
Elias, Norbert. 1995. Mi trayectoria intelectual, precedido por Entrevista biográfica con Norbert Elias a cargo de A. J. Heerma van Voss y A. van Stolk. Barcelona: Península.
Sobre Michel Foucault habría que hacer un documento aparte.
Galbraith, John Kenneth y Salinger, Nicole. 1979. Introducción a la economía. Una guía para todos (o casi). México: Grijalbo/Consejo para la Cultura y las Artes.
Habermas, Jürgen y otros. 1980. Conversaciones con Herbert Marcuse. Barcelona: Gedisa.
Leroi-Gourhan, André. 1984. Las raíces del mundo. Conversaciones con Claude-Henri Rocquet. Barcelona: Ediciones Juan Granica.
Ricoeur, Paul. 1997. Autobiografía intelectual. Buenos Aires: Ediciones Nueva Visión. [No son entrevistas, sino un texto del autor].
Ricoeur, Paul. 2003. Crítica y convicción. Entrevista con François Azouvi y Marc Launay. Madrid: Editorial Síntesis.
Rorty, Richard. 2005. Cuidar la libertad. Entrevistas sobre política y filosofía. Edición de Eduardo Mendieta. Madrid: Trotta.
Sloterdijk, Peter. 2003. Experimentos con uno mismo. Una conversación con Carlos Oliveira. Valencia: Pre-textos.
Todorov, Tzvetan. 2003. Deberes & delicias. Una vida entre fronteras. Entrevistas con Catherine Portevin. Buenos Aires: Fondo de Cultura Económica.
Touraine, Alain y Khosrokhavar, Farhad. 2002. A la búsqueda de sí mismo. Diálogo sobre el sujeto. Buenos Aires: Paidós.
Torres, Carlos Alberto. 2004. Educación, poder y biografía. Diálogos con educadores críticos. México: Siglo XXI Editores.

Carpeta con títulos mencionados para descargar: https://www.dropbox.com/sh/l5gj8rdpj5m2em0/O_AMtw1W03

miércoles, 18 de abril de 2012

Explorar, profundizar, seguir las pistas, perderse, indagar...


Veía el video (Feel to follow, alternate version) y me gusto. La música, pero sobre todo la interrelación de la melodia y las imágenes. Los chavos recorren la ciudad, se adentran en rumbos y rincones poco transitados. Escalan los andamios, es de noche, no quieren llamar la atención, de todos modos nadie va por ahí. Van con paso firme, como si supieran a donde se dirigen, tal vez, traen un mapa y unas mochilas, se han preparado para el recorrido. Suben a lo más alto, como para divisar algún punto lejano. Toman otro camino, presencian facetas de la urbe que otros ignoran, siempre han estado ahí en la oscuridad, vestigios de otras épocas escondidos por el tiempo y las telarañas. Ahora bajan sin ser vistos. La consigna es avanzar, no mirar atrás, se extiende el camino, la ruta es intrincada, no se ve el final, acaso tiene fin. Se multiplican las entradas, los túneles, las escaleras. Se pasa por un conducto muy estrecho para después encontrarse en una gran cámara iluminada. El recorrido atraviesa por varios estratos. Cada uno de un periodo distinto, con estilos y materiales propios. Esta sección está inundada, no es por ahí. No ha terminado la noche, lámparas artificiales y ratas son los únicos residentes permanentes. Las imágenes pierden nitidez, por momentos solo distinguimos una silueta, un viejo grafiti. Se encuentran con objetos olvidados, fragmentos de un todo sepultado, una historia incompleta, quizás indescifrable. Toman fotos y queda el registro visual. La cámara los sigue, nosotros vamos detrás, nunca los alcanzamos, los seguimos desde nuestra pantalla y ellos se internan cada vez más, presenciamos un video editado, el trayecto fue más largo, muchas horas, acaso fueron varios viajes, hubo otras incursiones, otros contingentes. ¿Buscaban algo?, ¿huían de alguien?, es una travesura, una aventura nocturna. El video me parece una metáfora visual de lo que puede implicar el proceso de indagación. Con sus intrigas y sorpresas. Ese mapa doblado y arrugado, algo impreciso, pero suficiente para dar con la entrada.

sábado, 3 de marzo de 2012

De las carpetas a los blogs

Con algunos colegas de la UACM de la academia de Cultura científico-humanística hemos, desde hace tiempo, explorado ciertos recursos didácticos, de información y de comunicación con los estudiantes y con los mismos docentes. En el plantel de San Lorenzo Tezonco se fueron abriendo las papelerías en las se dejaban las copias para los estudiantes, poco a poco en estos locales los profesores tenían sus carpetas con las copias seleccionadas para cada uno de sus cursos. A la entrada de los centros de fotocopiado aparece la lista de los docentes y sus carpetas. Antologías de todo tipo que ofrecen una idea de las materias y de la perspectiva con la que se manejan los contenidos.

También, algunos empezamos a hacer listas de correos y grupos de yahoo. Por ese medio enviábamos los archivos con lecturas, mandábamos avisos, sugeríamos una visita, una película o documental, etc. Subíamos fotos relacionadas con los temas de los cursos.

Ahora tenemos otros recursos como la red de google+, los blogs y las páginas en las que subimos materiales o seleccionamos informaciones y artículos relevantes, videos, fotografías, esquemas, etc. Esto permite tener un cierto registro histórico de lo que sucede, de las trayectorias y las discusiones, de los contenidos y las estrategias; lo que visibiliza los planteamientos y las opiniones.

Las herramientas empleadas demandan un tiempo, pero a su vez abren posibilidades y espacios para el diálogo y el trabajo conjunto.

Una de las preocupaciones es la de acercar la docencia y la investigación; de aprender a partir de investigar algo que tenga un interés particular para cada quien. De modo que las clases no se repitan semestre a semestre, cada vez más "perfectas".  El grado de incertidumbre es mayor, sin embargo se refleja mejor cómo se construye el conocimiento.

viernes, 31 de agosto de 2007

Comentarios introductorios

La idea del blog es tener un espacio para dialogar y reflexionar sobre diferentes cuestiones. He pensado que puede ser conveniente tener una dirección que sirva de punto de encuentro, posiblemente con estudiantes de las materias que imparto en la universidad, con otros profesores, o con cualquiera que se interese por los temas que irán apareciendo.

El título del blog es lo suficientemente amplio para abarcar una infinidad de temáticas. En cierta forma, sugiere que algo como el sentido común tiene una dimensión histórica que se nutre y conforma del entorno social en el que está inserto y que a su vez contribuye a recrear.

Se supone que el sentido común es algo que compartimos con los demás. Sin embargo, conforme le damos vueltas a la cuestión comienzan las dificultades y también los aspectos interesantes del mismo.